Son las 0:57 del sábado 20 de octubre. De 2018, claro. Podía estar viendo una peli, una serie, tomando algo con alguien, leyendo Ordesa, de Manuel Vilas, que es el libro que me traigo ahora entre manos.
Pero hete aquí que acabo de crear un blog, así como lo leéis. Y claro, deberá tener una entrada al menos, la primera. Esta.
Y he pensado que qué menos que presentarme. Un poco, aunque sea, decir algo sobre mí.
Por ejemplo: que rebaso los sesenta, que maldigo los tópicos que arrinconan a la gente por su edad, sexo, religión, color, cultura o costumbres, que desde siempre me gusta juntar unas letras con otras, con mayor o menor acierto.
Soy impulsiva y espontánea, a veces demasiado espontána, demasiado impulsiva. Soy rápida, poco reflexiva, intuitiva, nerviosa, desordenada. NO, no llego a ser una calamidad. Porque también soy responsable. Soy generosa, acogedora, sé escuchar y no carezco de empatía.
Me gusta: escribir, los problemas de lógica, el contacto con la gente, una tertulia, una comida, charlar y charlar, sonreir, reir hasta dolerme el estómago de tanto estar doblada. Cocinar para familia y amigos, leer, el cine, no mucho la tele, aunque sí una película, una serie...estoy esperando a que se decidan con la segunda parte de Mindhunter, pero no hay caso. La música, los sudokus nivel medio-alto y perderme por cualquier carretera secundaria.
Detesto la injusticia, la violencia, la estupidez, la ñoñería y el postureo. La mala leche que gasta alguna gente. El cinismo y la falta de respeto.
¿Por qué estoy aquí escribiendo esto?
Ya he dicho que soy impulsiva.
¡Hasta la siguiente!